Hagamos que valga la pena... VIVIR
En esos momentos en que pareciera que la vida se detiene, o te hace detener. En esos momentos en que las cosas no resultan tan bien como nos esperamos... detente. A veces la vida no quiere más que te detengas, unos minutos, unas horas, unos días de tu larga vida. Sin embargo, cuando esos momentos te abordan, nos desesperamos y pretendemos movernos más deprisa. Miramos de un lado a otro pretendiendo encontrar las respuestas. Buscamos fuera, en personas que nos brinden sosiego, contamos nuestros problemas a seres humanos con más problemas. Detente! No hagas nada, unos minutos, unas horas, unos días, a veces es solo eso. Un reposo, un reposo de tu mente, de tu ser físico, de tus pensamientos. Un reposo del guerrero que eres todos y cada uno de los días, l uchando por sobrevivir, luchando por pagar las facturas, luchando por la educación, luchando por un sistema que nos va arrastrando día a día. Detente... por minutos... detén tu caminar. Haz una pausa en tu marcha...